Ya viene ÉL – [Meditación]

Entramos, con el nerviosismo que suponen estas fechas, en un ambiente lleno de una profunda alegría por ser fiestas de familia.

Pero la Navidad nos plantea infinidad de preguntas.

La primera de ellas es aclarar que no estamos ante un mero acontecimiento histórico que recordamos, sino que –como decía en su sermón de Navidad el Papa león XIII– estamos ante un Misterio que, como sabéis, es la palabra con la que denominamos a los Sacramentos.

Las preguntas surgen ya por el lugar escogido para el acontecimiento: el portal, un pesebre. Hoy podríamos decir que es el lugar de acogida de tantos que no tienen donde dormir. A ese lugar acuden intelectuales y obreros, hombres ricos y pobres, creyentes e incrédulos. Belén, el lugar de referencia plantea innumerables interrogantes: ¿Por qué ir al Portal, porque vas a Belén? Esta pregunta está muy relacionada con otra cuestión que nos planteamos muchos de nosotros: ¿Quién eres Tú que naces en un pesebre?

Es la misma pregunta que los discípulos de Juan le hacen en una ocasión a Jesús: ¿Quién eres Tú? Responde Jesús: id y hacer saber a Juan lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados, los sordos oyen, los muertos resucitan y a los pobres es anunciado el evangelio.