«Si tienes que venir a estudiar aquí, en lugar de a la biblioteca, ven, Él te lo agradecerá»

Hola a todos, me llamo Rosa y tengo 20 años, actualmente vivo en Madrid ya que estoy estudiando 3º de Odontología en la Universidad CEU San Pablo, aunque realmente soy de Peñalsordo, un pueblo de Badajoz.

Desde pequeña, mis padres me inculcaron la FE y a raíz de ahí fue creciendo cada vez más hasta el día de hoy. Durante mi infancia y adolescencia fui a campamentos católicos, fueron experiencias maravillosas, ya que conocí a mucha gente con mis mismos valores y además en ellos aumentó mi FE de manera “divertida”: es uno de los mejores recuerdos que tengo de mi infancia.

Recuerdo que cada vez que iba a hacer la compra en mi pueblo y pasaba por delante de la iglesia me era inevitable no entrar. A día de hoy siempre que voy a casa tengo que ir, al igual que tengo ganas de ver a mi familia, tengo ganas de ir a la iglesia, es como otra casa para mi pues allí es donde recibí el Bautizo, la Primera Comunión y mi Confirmación.

A lo largo de mi vida, he pasado por varios problemas de salud, y sé que estoy en el mundo gracias a las fuerzas que ÉL nos da cada día a cada uno de nosotros. Porque al principio piensas ¿qué he hecho yo para que me toque a mi? y luego al final, te das cuenta de que DIOS sabe dirigir el camino de cada persona.

Obviamente, cada domingo el ir a Misa es un momento de felicidad, momento de desconectar y llenarte de energía para el comienzo de una nueva semana.

Como ya dije al principio, estudio en el CEU, y tenemos la suerte de contar con una capilla a la que la mayoría de los días voy, para tener un momento de conexión con DIOS más cercano y es que como me dijo un sacerdote de allí el año pasado: “Si tienes que venir a estudiar aquí en lugar de a la biblioteca ven, ÉL te lo agradecerá”. Y sin duda , cada vez que puedo allí que voy, porque ÉL está presente en todos los lados pero mucho mejor si lo tenemos delante en el Sagrario. Siempre que tengo un examen, voy a rezar para que me de suerte y sobre todo, seguridad en mí misma.

Entre las cosas que repito cada año, tengo dos que destacar:

1.Ir a visitar a la Virgen de Guadalupe en su Monasterio

2.Ir la noche del Jueves Santo al Viernes Santo a la Iglesia a acompañar a JESÚS antes de su muerte.

Son dos momentos que siempre deseo que lleguen, porque siento una conexión especial y me hace ver que verdaderamente nuestra FE es la que nos ayuda a continuar nuestra vida con paso firme a pesar de todos los obstáculos que nos podamos encontrar.

Hay veces que jóvenes de mi edad me preguntan: ¿por qué crees? Y simplemente les contesto “Si no creyera, no podría ser feliz “

Al final, el secreto está en creer y así alcanzarás todo lo que te propongas.

Amad, rezad y sed felices.

Rosa María Sánchez Egea