Me recogió del suelo. Testimonio de Carolina Montes.

    Desde muy joven me volví muy fatalista, por circunstancias de mi vida, creía que había cosas que pasarían sin que yo pudiera remediarlas, creía en Dios, era de una familia católica, pero me faltaba decidirme, tener una profunda experiencia del Señor. 

    Leía vidas de Santos y leyendo a Santa Teresa, me llamaba la vida en clausura, pero me daba miedo que me gustara demasiado, salía mucho y tenía éxito con los chicos, y me gustaba divertirme, era muy escrupulosa y lo de confesarme para mi era materia imposible. 

    Viví así alejada de los Sacramentos por mis escrúpulos, con desasosiego, y mi vida se fue complicando, y me ocurrieron muchas cosas, he sufrido muchísimo, algún día si Dios quiere escribiré mi vida. 

    Necesitaba a Dios, no era feliz, llegué a tocar fondo y acudí a Dios y a la Virgen con todo mi corazón y empecé a rezar el Rosario, Adorar al Santísimo y a orar con insistencia. 

    Finalmente salí de ese fondo, de forma maravillosa e increíble, gracias a Dios. 

    El Señor ha estado grande conmigo y le estaré eternamente agradecida, me recogió del suelo y me restauró. 

    Tuve varias experiencias profundas y rotundas de encuentro con Dios, hasta el punto de tener certeza de la Verdad. Ya no tengo escapatoria, el Señor me ha bendecido de forma maravillosa y he descubierto que la fatalidad solo existe fuera del Señor, que con Él soy libre y que si pido con insistencia, todo lo consigo de Dios. Hoy soy una persona nueva. 

    Me ha conquistado. La vida sigue siendo difícil, los problemas siempre están garantizados, pero tengo tanta seguridad de que está ahí para protegerme que vivo mucho más tranquila. Es indispensable confesar y comulgar con frecuencia para no perder la Gracia que es el paraguas que libra del mal, rezar el Rosario, y Adorar a Jesús Sacramentado, la Eucaristía es la banda sonora de mi conversión. 

    La vida cristiana esta tejida de renuncias a la propia naturaleza, de fracasos, de pruebas, pero incluso con todo ello si Jesús reina en tu corazón, hay paz. Comprendo que la vida tiene sus cosas bonitas, pero hay tanto dolor que no deja de ser «una mala noche en una mala posada» , 

    Va creciendo en mí la esperanza del Cielo y de una felicidad eterna, y a efectos prácticos la muerte es el viaje más seguro que todos tenemos que hacer. 

    Hoy vivo en un salto de fe, incluso estudié otra carrera; por indicación de mi Director Espiritual; Periodismo, ya estaba licenciada en Derecho. Mi vida ya no está escrita, la escribe el Espíritu Santo al que me he abandonado, con muchas pruebas, pero sabiendo que la victoria final es de Dios. 

    Carolina Montes