LOS PLANES DE DIOS SON LOS PLANES DE DIOS. Álvaro Prian

    Me dijeron que escribiera sobre la FE, pero qué mejor manera que hablar de ella desde dentro de las HAM (Hakuna All Meeting) en Roma, donde DIOS me la ha regalado. Escribo esto dos días después de haber aterrizado en el aeropuerto de Alicante de vuelta de Roma de las HAM, de vuelta a la realidad, a mi ciudad, Cartagena. Un viaje donde me he dado cuenta de la FE que tengo, de la fortaleza que DIOS me ha dado para crecer en la FE. Este viaje ha sido un antes y un después en mi vida, en todos los sentidos. Por un lado, mi relación con DIOS y, por otro, mi relación con mi pareja. Dándome cuenta del gran DON que DIOS da con la Fe. Me gustaría hablar de mi estancia en Roma, de mi primer viaje en avión que me acercó a Dios, al viaje donde recibí gracias al espíritu un ‘chute’ de FE, de mi compromiso con mi pareja, el darme cuenta de que los planes de Dios son los que de verdad merecen la pena. El miércoles 30 de octubre salí de casa como si no sucediera nada, como si estuviera a punto de hacer un viaje con amigos y que volvería a Cartagena siendo el mismo con el que me disponía partir hacia Roma. Pero… ¡Me equivocaba, y mucho! Nunca sabes lo que te vas a encontrar en el camino, nunca sabes lo que Dios te tiene guardado. Y he aprendido a aceptarlo. Y saber que sólo Él sabe el camino por el que te invita a pasar. Sólo tú tienes la voluntad para aceptar esa invitación. Y es lo que, al menos yo, llamo la FE, tener confianza plena en los planes de DIOS.

    Me viene a la mente, mientras escribo esto, la sensación tan mágica que viví al despegar. Esa sensación de estar más cerca de Dios, del subidón que te da cuando notas que el avión va subiendo hacia las nubes, y vas viendo que lo que has pisado hace un rato se hace pequeñito, y así ves cómo Dios ve el mundo, con ternura, con admiración por la belleza que creó, con amor. Ahora te entiendo Señor cuando contemplaste el mundo, que pese a las mil sombras que pueda tener, siempre seguirá viéndose hermoso, aunque los humanos se dediquen a destrozar lo creado por obra divina.

    Mi estancia en Roma fue de menos a más. Conocí la alegría, conocí la esperanza, conocí el sacrificio por los demás, conocí la ternura, conocí el darlo todo por todos… Conocí más a Dios y él me hizo conocerme más a mí. Compartí risas y momentos con los de HAKUNA Murcia (compañeros de Diócesis), con los de mi casa, los Cartagena, con los de Sevilla… El buen rollo que se transmite cuando Dios está en medio y hace nuevas todas las cosas se nota, y lo notas. Pude contemplar el TODOS POR TODOS, el que no se pierda ninguno, el ser un verdadero pringado. El sentirse necesariamente disfrutones mirando a cada persona con el corazón. El ser partícipes de esta REVOLUCIÓN tan grande que por momentos va creciendo. El compartir la misma FE. 

    Entre pizzas, helados, y muchas, muchas botellas de agua, fuimos visitando iglesias – qué maravilla tu casa, Señor, como dice la canción “qué bonita es tu IGLESIA” -. Monumentos dedicados a tu madre, la Virgen, o lugares tan emblemáticos como La Fontana Di Trevi, o el barrio de Trastevere, y por más que nos movíamos por las callejuelas, y pese al cansancio que nos entraba conforme iban pasando los días, el espíritu de HAKUNA se fue manteniendo hasta los últimos días. Porque, es verdad, que el mundo necesita que prendamos fuego, sea en el trabajo, en tu casa, con los amigos, con tu pareja, que sepamos ser capaces de prender el fuego de Dios en cada corazón. Eso se lo sigo pidiendo a Dios, que me de fuerzas para seguir prendiendo fuego en los corazones de cada amigo. Que me siga dando la FÉ que he obtenido en este viaje. 

    También Roma ha supuesto un cambio para mí, y para mi pareja, un cambio muy importante entre los tres, Dios, Rocío y yo. Dios tiene planes, y es que no me cansaré de repetirlo: los planes de Dios son los planes de Dios. Y es que, por mucho que tú los esquives, Él siempre estará esperando el momento exacto para mostrártelos y hacértelos llegar de una forma u otra. Antes de este viaje, tenía mucho miedo al compromiso, me decía a mí mismo todos los días ¿y si sale mal? ¿y si mis padres no lo aprueban? ¿y si…? Preguntas que no llevaban a ningún lado, preguntas que hacían daño mis sentimientos hacia ella. Nadie sabía mi miedo al compromiso, excepto Dios, que lo sabe todo. Pero, cuando visioné la película de “A prueba de fuego” donde un matrimonio – Él bombero y ella enfermera que superan un episodio de crisis matrimonial – me di cuenta de que, si tenía a Dios conmigo, no debía tenerle miedo al compromiso, de que es un paso más en la relación con tu pareja. Mi novia y yo, realizamos este viaje en medio de unos meses muy buenos donde apenas teníamos malos momentos, aunque era cierto que habíamos pasado por mil y un baches del camino. Los dos hicimos este viaje confiados en que Dios nos ayudaría – ¡Y vaya que nos ayudó! – a solucionar esos problemas que más que unirnos nos estaban alejando, aparte de nosotros, también de Dios. Lo organicé todo, y cada vez más sentía más cerca a Dios. Sentía que Él me estaba ayudando desde el primer momento para que terminara pasando. Y al final pasó. En la Hora Santa del Vaticano, un sitio simbólico para nosotros, sin importarme el qué dirán, o el qué pensarán, sólo me importaba que Dios estaba en esos momentos con nosotros. A los pies de San Pedro, me comprometí con Rocío, desde ese momento, entendí que, todo lo que habíamos pasado, nos había hecho más fuertes, y Dios, aunque no lo hubiéramos visto, estaba con nosotros a cada momento. Porque él siempre está, y seguirá estando.

    La FE que me ha dado DIOS ha supuesto un cambio en nuestras vidas, y es que, acabando ya el testimonio, aunque a veces miremos para otro lado, aunque a veces no queramos sentir los planes de DIOS, Él tendrá mil formas de encontrar el modo por el cuál sepas el plan que Él tiene para ti. No tengáis miedo a lo que él os pueda decir, escuchadle, abrazadle, y dejar que os colme de FE como él ha hecho conmigo. Rezo para que DIOS os pueda brindar más FE de la que ya tenéis. Es el mejor DON/REGALO que DIOS ha tenido conmigo. 

    HAKUNA ha supuesto un cambio en nuestras vidas, tanto la de Rocío como la mía, y es que, me 

    ¡TODOS POR TODOS!

    Seguimos con la REVOLUCIÓN 

    Álvaro Prian