Duc in altum

¡Cuántas cosas nos dice el Papa! Esta vez profundiza en la juventud, en sus sueños, en sus deseos, en sus esperanzas, y todas ellas fundadas en Cristo.

Nos pregunta: «¿Cómo se vive la juventud cuando nos dejamos iluminar y transformar por el gran anuncio del Evangelio? Es importante hacerse esta pregunta, porque la juventud, más que un orgullo, es un regalo de Dios» (CV, 134). Ahora párate a pensar, ¿cómo vives tú tu juventud?

Muchas veces lo que nos suele pasar es que vivimos más en el futuro que en el presente, deseando ser mayores para tener más posibilidades de hacer cosas pero el Papa ¡nos dice todo lo contrario! Hay que amar nuestra juventud y no siempre vivir esperando a lo que vendrá, esperar a que seamos mayores para poder hacer eso, lo otro… El momento de la juventud es el presente, ahora piensa: ¿estoy siendo quien quiero? ¿Estoy orgulloso de cómo estoy viviendo mi juventud? Y después reflexiona,  ¿cuál es el mayor sueño de tu vida?

¿Vives, de verdad, en plenitud, el momento presente? Y el Santo Padre nos pone como ejemplo al cardenal Van Thuan encarcelado durante 30 años por su fe, solía decir «Aprovecho las ocasiones que se presentan cada día para realizar acciones ordinarias de manera extraordinaria» en Cinco panes y dos peces.

El Santo Padre acierta al afirmar que «La juventud está marcada por sueños que van tomando cuerpo, por relaciones que adquieren cada vez más consistencia y equilibrio, por intentos y experimentaciones, por elecciones que construyen gradualmente un proyecto de vida» (CV, 137). Por eso muchas veces puede entrar el agobio o la ansiedad… ¡No veo claro mi futuro! ¡No sé qué hacer con mi vida! No te preocupes, ahora solo concéntrate en dar pequeños pasos posibles, las tres P. 

El Papa nos menciona que somos responsables de una misión, ¿cuál es la tuya? Hablar de jóvenes significa hablar de promesa. Es la edad de las decisiones, ¡qué vértigo! ¡Qué pereza! ¡Tengo miedo! «El camino es Jesús: hacerle subir a nuestra barca y remar mar adentro con Él» (CV, 141). DUC IN ALTUM, rema mar adentro, pero… ¡Con Cristo!

«Los sueños más bellos se conquistan con esperanza, paciencia y empeño, renunciando a las prisas. Al mismo tiempo, no hay que detenerse por inseguridad, no hay que tener miedo de apostar y de cometer errores. Sí hay que tener miedo a vivir paralizados, como muertos en vida, convertidos en seres que no viven porque no quieren arriesgar, porque no perseveran en sus empeños o porque tienen temor a equivocarse» (CV, 142). «¡Arriesguen, aunque se equivoquen!» (CV, 143). ¡No balconeen la vida, hagan lío! Como siempre nos recuerda el Papa. «Por favor, no se jubilen antes de tiempo» (CV, 143).

Para terminar, el Papa Francisco nos recuerda «Por más que vivas y experimentes no llegarás al fondo de la juventud, no conocerás la verdadera plenitud de ser joven, si no encuentras cada día al gran amigo, si no vives en amistad con Jesús» (CV, 150). Jesús nos llama a ser sus amigos, es decir, a entrar en su intimidad, a pasar tiempo con Él, a gozarnos en Él y Él en nosotros.

¡LA RESPUESTA SIEMPRE ESTÁ EN JESÚS! ¿Cómo conoces tú al Señor? ¿Es la amistad que más cuidas? ¿Cómo vives tu oración? ¿Toda tu vida es oración? «La oración es un desafío y una aventura. Permite que lo conozcamos cada vez mejor, entremos en su espesura y crezcamos en una unión siempre más fuerte. La oración nos permite contarle todo lo que nos pasa y quedarnos confiados en sus brazos, y al mismo tiempo nos regala instantes de preciosa intimidad y afecto, donde Jesucristo derrama sobre nosotros su propia vida» (CV, 155). «No prives a tu juventud de esta amistad» (CV, 156).