Águeda enferma de ELA: Es peor la enfermedad del alma

Águeda tiene ELA, una enfermedad neuromuscular, progresiva que le va incapacitando cada vez más. Recientemente ha peregrinado con la diócesis de Madrid y la Hospitalidad de Lourdes, acompañada de su marido, al Santuario mariano francés.  La aceptación de la enfermedad y la relación de este matrimonio con Dios y con la Iglesia en medio de la prueba impactó a todos los peregrinos, enfermeras y camilleros que les acompañaron. “puede que no merezca la ELA, pero menos aún merezco que Dios se hiciera hombre para rescatarme a mí de mi pecado y mi enfermedad, y no contento con esto, muriera injustamente clavado en una Cruz por amor a mí”

Religión en Libertad la ha entrevistado ha explicado cómo, cuando le diagnosticaron la enfermedad pensó que era un castigo por sus pecados, no entendía por qué a ella. Pero tuvo que enfrentarse a la muerte y eso le llevó a darse cuenta de la soberbia de haber vivido sin Dios, «entendí que puede que no mereciera la ELA, pero menos aún merecía que Dios se hiciera hombre para rescatarme a mí de mi pecado y mi enfermedad, y no contento con esto, muriera injustamente clavado en una Cruz por amor a mí.» 

«Ante esto, solo podía adorar, agradecer y ofrecerme para lo que me necesitase». Así fue cómo empezó a vivir la enfermedad con alegría para sorpresa de su marido que acabó convirtiéndose también.

La entrevista es más extensa y muy buena. Te recomiendo que la leas en Religión en Libertad.

Águeda también tiene un blog en el que va contando su evolución y ganas de vivir