Mi abuela me enseñó a rezar. Alina-María Balaj

Alina-Maria Balaj tiene 24 años y es de Rumanía. Proviene de una familia cristiana comprometida y guarda desde la infancia experiencias extraordinarias de la cercanía de Dios en su vida. Estudia Comunicación Institucional en la Universidad Pontificia de la Santa Cruz en Roma.

La Fundación CARF recoge su testimonio que es muy bonito porque evoca los recuerdos de su infancia en los su abuela le enseñó a rezar, la llevaba los domingos a Misa dando un o las oraciones que rezaba cada noche con ella.  Dios estuvo presente en su vida desde joven y «logró transmitirnos esta fe, este optimismo, esta alegría de vivir con Dios. Siempre será un modelo para mí».

En su época universitaria, obtuvo una beca Erasmus para Roma, continuando su formación en la Universidad Pontificia de la Santa Croce, aconsejada por un sacerdote. «Tuve claro en seguida que Dios tenía un plan mejor para mí, en un lugar que no es una institución, sino una familia: la Universidad Pontificia de la Santa Cruz».

«La fe en Dios me lleva a pensar que nada es por casualidad, que todo es parte de un plan divino, aunque somos nosotros quienes tenemos la libertad de elegir esos caminos o no. Pero el final siempre los encontramos cuándo y dónde debemos de encontrarlo. Me gusta pensar que Dios trabaja a través de cada uno de nosotros. De hecho, somos las herramientas más hermosas que Él usa para diseñar esta gran y hermosa imagen de la historia de la humanidad. Todos somos importantes de una manera especial para Dios»

Sueña con poder transmitir sobre todo a los jóvenes «lo importante que es lo que tenemos dentro de nosotros, o sea la imagen de Dios, y también qué hermoso regalo puede ser el conocimiento, la formación, ya sea a través de los libros o a través de los nuevos medios de comunicación. Lo importante es que sea una formación verdadera, libre y con un sentido crítico, a partir de nuestra historia, de nuestras raíces, de quiénes somos, de dónde venimos y de cuál es nuestro destino».

Te recomiendo que leas el testimonio completo en Fundación CARF