Confiar en el cuerpo

Entre las diferencias que hay entre el uso de los métodos naturales y los anticonceptivos está la manera de asumir el propio cuerpo. Los métodos naturales permiten conocer el propio cuerpo y, por eso mismo, aprender a confiar en él. En cambio, para los anticonceptivos, el cuerpo es visto con desconfianza, consdierándolo una fuente de peligro.

El punto de partida

Los métodos naturales brindan una herramienta que permite valorar la salud del cuerpo —el propio y el de la pareja—. Permiten apreciar el inmenso valor de la fertilidad, ayudando a ser conscientes de cómo ésta funciona. Al permitir conocer la fertilidad, estos métodos pueden ser usados para evitar el embarazo de manera natural. Los métodos naturales reconcilian lo que hoy en día parece antagónico: una sexualidad que no anule el cuerpo —propio o de la pareja—, y evitar el embarazo.

Usar métodos naturales para evitar un embarazo no implica anular la fertilidad. Significa que el embarazo se asume como una posibilidad real y concreta, consecuencia del hecho de ser sexualmente activo. Uno es consciente de la salud de su cuerpo y de la posibilidad real que éste tiene de dar vida, y usa dicha potencialidad a su favor.

Los anticonceptivos, en cambio, buscan anular la fertilidad. Pretenden suprimir la fertilidad natural, generando una falsa idea de que el embarazo es “imposible”. Siempre es bueno recordar que ningún anticonceptivo tiene una tasa de efectividad total. El uso de anticonceptivos no garantiza que el embarazo sea imposible.

Métodos naturales y confianza

Los métodos naturales están basados en poder reconocer el funcionamiento del cuerpo. Conocerlos permite que tanto la mujer como el varón vayan creciendo en la confianza respecto del cuerpo y de la capacidad que van adquiriendo para interpretarlo. Esta capacidad les da la posibilidad de tomar decisiones más responsables y libres.

Esta confianza no se da con el uso de anticonceptivos, pues buscan anular la fertilidad. Se desconoce el tiempo de la fertilidad, no se sabe por qué suceden los atrasos en la menstruación, ni los demás eventos fisiológicos. Los usuarios de anticonceptivos viven en un cuerpo que les es desconocido. ¿Qué confianza puede generar algo que no se conoce?

Por Teodelina Richards en el blog Ama Fuerte