Llegó a cambiar de novia cada dos meses

Francisco José Moncayo, colombiano. De familia católica, durante mucho tiempo él se reconocía a sí mismo como un católico «light». Durante la adolescencia se deja arrastrar por la efervescencia de sus sentimientos. Su inestabilidad sentimental es tal que llega a cambiar de novia cada dos meses. Hasta que una noche se encierra en su habitación y empieza a hablar como “consigo mismo» – realmente con quien habla es con Dios – y le pide dos cosas. Sorprendentemente, ¡la respuesta llega por correo! A partir de ese momento, el Señor le va guiando y le transforma en una maquina de reparación de todo el daño que había hecho antes.

El programa Cambio de Agujas de HMTelevisión nos ofrece su testimonio.