Dios permitió que viviera en soledad. Belén Acaro

    Hola mi nombre es Belen Acaro, tengo 29 años de edad actualmente casada felizmente y viviendo una etapa hermosa como madre.

    Bueno empezaré por contarles brevemente mi testimonio:

    Antes de conocer a Dios era una chica demasiado vanidosa y superficial, aún lucho con esto pero de la mano de Jesús sé que todo es posible; en mi adolescencia pensaba que con vivir una vida de libertinaje iba a ser feliz pero resultó que estaba manchando terriblemente mi alma y sin pensar me estaba matando yo misma. Luego de pasar por varias relaciones que me dejaron muy herida tuve una invitación a vivir un retiro espiritual, un encuentro con Dios. Antes de eso buscaba llenar mi corazón asistiendo a otras iglesias protestantes para poderme sentir bien, hasta que tuve la oportunidad de asistir al encuentro con Dios en el 2010. Fue demasiado hermoso el encuentro de Dios, donde realmente me sentí como María Magdalena, no juzgada más bien amada; no sabia lo que realmente me perdía sin conocer la profundidad de la Eucaristía, el cuerpo de Cristo, me consagré a la Virgen, viví todo este proceso tan maravilloso de la mano de Dios.

    Después de 4 años de servicio a Dios, llegaron unas fuertes tentaciones, a golpearme y hacer de mí un títere del demonio que jugó conmigo en la parte de los sentimientos de la sensibilidad con mi corazón, la debilidad de la mujer. Yo anhelaba casarme, que llegara a mi vida un chico de Dios, que me valore, que me respete, sentí la presión de mi familia que me molestaban diciendo que me quedaría solterona al igual que amigos de la universidad y de mi trabajo. Empecé a desordenarme en mi oración, a debilitar mi voluntad, a caer nuevamente en esos pecados terribles que yo sabia que cayendo en ellos era muy duro poder levantarme, la impureza tan cegada por querer cambiar supuestamente al chico que llegaba a mi vida. Yo quería cambiarlo y acercarlo a Dios pero cómo iba a hacer eso posible si yo no esta bien, si yo estaba herida, mi relación con Dios no estaba bien. Dios me permitió que viviría en soledad con Él para sanarme y prepararme para una nueva relación. Como sabemos el tiempo de Dios es perfecto y en nuestra soltería, Jesús nos prepara el corazón porque quiere que amemos bien.

    Hasta que Dios permitió que llegará a mi vida aquel hombre que también estaba muy sediento de Dios y con ganas de amar a Jesús, tuvimos la oportunidad de nuevamente los dos vivir el proceso del retiro e iniciar todo este lindo proceso pero, ya no solos, sino de la mano de Dios.

    Ahora cómo vivo mi fe: con este pequeño resumen de mi vida pues sé que, y estoy completamente segura, sin Dios no somos nada, yo he estado en los dos bandos, cuando estamos lejos de Él nada tiene sentido, nada te llena, sientes que tienes una vida superficial, llena de momentos placenteros vacíos. Ahora con la bendición de Dios, con mi esposo, luchamos por vivir esta fe y tratar de ser radicales en el amor a Dios, orando todos los días, porque una alma que no ora es una alma debilitada y presa fácil para el demonio; nuestras prácticas diarias; frecuentar la Eucaristía entre semana, porque sabemos que es el mismo Jesús que nos espera todos los días, ahora que podemos, por qué no aprovechar y recibir al amor de los amores; rezar el rosario todos los días, esta pequeña oración es poderosa y hemos visto  maravillas a través de él, pues María nos conduce como niños hacia Jesús.

    Participamos en un movimiento llamado Lazos de amor Mariano, este movimiento nos ha enseñado tanto a amar la Eucaristía, amar a nuestra madre del cielo y siempre pedir su intercesión. También hacemos lecturas de santos y lecturas de pareja que nos ayudan a alimentar nuestras ganas de ser santos para Dios y nuestras ganas de tener un santo matrimonio para gloria de Dios. Escuchar y meditar el evangelio también forma parte de nuestra formación espiritual, somos un matrimonio joven aún con poca experiencia pero queremos luchar por fortalecernos y dar gloria a Dios con nuestro matrimonio haciendo siempre Su voluntad ahora más que nunca, cuando las familias están siendo tan atacadas.

    Bueno me despido, es algo corto traté de no extenderme, disculpas a veces a las mujeres nos gusta dar más detalles. Bendiciones, espero de corazón les ayude y motivarles a que jamás se alejen de Dios. No permitan que el demonio los aleje de Dios;  sé que el mundo ahora está cada vez más novedoso y nos presenta cosas llamativas, pero son pasajeras, no son eternas, sólo Dios basta como dice Santa Teresa de Ávila y es así, Él solo nos basta y con Él ya tenemos todo. Oren mucho y también mucha penitencia, un alma débil es presa fácil para el demonio. 

    Ahora sí me despido unidos en oración, oro mucho por su proyecto tan hermoso que están haciendo de evangelización. El Señor les conceda grandes bendiciones y que a través de ello lleven muchas almitas para Dios. Que su celo apostólico por conseguir almas para Dios no cese, sino que aumente cada día más. Fuerte abrazo y la Virgen siempre los acompañe.

    Belen Acaro