La unidad, la Comunión, se apoya, como contemplamos en los comienzos de la vida de la Iglesia: en la oración, la fracción del Pan y estar unidos a Pedro.

No hay más que ver cuando después del anuncio de Jesús Resucitado salen corriendo Pedro y Juan al Sepulcro y, como Juan es más joven, llega antes pero no entra en el Sepulcro hasta que llega Pedro.

Juan podía haberse quedado pensando pero si Pedro es el que ha negado a Jesús 3 veces, pero Juan ve en Pedro a la cabeza de la Iglesia: a pesar de sus defectos.