La heroína de la castidad.

En un día como el de hoy os invitamos a reflexionar sobre la heroicidad. Todos los cristianos estamos llamados a ser heroicos en nuestra vida, a luchar cada uno nuestras batallas acompañados por Dios, pero pocos son los que se dan cuenta de que pueden llegar a ser héroes.

Sé que puede parecer una cosa de película o incluso una viñeta de cómic, la vida es dura y todos luchamos en una u otra batalla que ésta nos presenta pero… ¿Por qué no considerar desde el principio de nuestras vidas que podemos llegar a convertirnos en héroes?

En un mes como éste, mes de Octubre, para aprender un poco sobre esa heroicidad que todos en distintos momentos podemos llegar a alcanzar, nos acordamos especialmente de Benigna da Silva, una joven que, con sólo 13 años se convirtió en “Heroína de la Castidad”.

Benigna murió a los 13 años, siendo aún una niña, al resistirse a sufrir una violación. Murió por defender su cuerpo de aquellos que querían dañarlo, por defender unos ideales de castidad que para ella eran inamovibles, por eso la llamamos heroína. 

Muchas veces pensamos que esto no va con nosotros, que los que sufren por defender sus valores ya no son de este siglo, yo pienso para mí y no me hace falta que todo el mundo lo sepa, pero eso no es así. Si no defendemos aquello que creemos, los valores se van haciendo más y más pequeños para nosotros, llegando incluso a empequeñecernos a nosotros mismos. 

Merece la pena pararse a pensar ante estas personas que nos brindan ejemplo, reflexionar sobre las cosas que defendemos y por las que luchamos, por esos valores que decimos llevar por bandera  ¿Soy un héroe o soy el que se esconde ante la amenaza? ¿Me quedo sentado o lucho por esos valores?

No os voy a mentir, no es fácil convertirse en héroe, ni si quiera puedo decirte las cosas que debes hacer para conseguir serlo, esto no tiene libro de instrucciones, cada uno tiene sus batallas y cada uno tiene sus virtudes para enfrentarlas. Lo único que puedo decirte a ti, que eres héroe en potencia,  es que puedes conseguirlo, todos podemos llegar a ser heroicos como Benigna, pero tú, con Dios, construyes el cómo. 

Hoy te animo a hablarle a Dios sobre Benigna, te animo a preguntarle a ÉL  “¿Señor, cómo puedo llegar a ser un héroe cada día?”. Te aseguro que Él te ayudará a construir el camino poco a poco,  pero antes he de avisarte, todo héroe aprende fallando, ese es el comienzo.   

Mamen de Loma-Ossorio García