Dios me hace ser mejor. Irene Sánchez Frías

Muchísimas gracias Irene por atender a las preguntas de Jóvenes Católicos.

Irene, lo primero ¿Puedes contarnos un poco tu historia personal? ¿Quién es Dios para ti?

Me llamo Irene Sánchez Frías, tengo veintiún años y soy de Málaga. Llevo viviendo aquí toda la vida, soy catequista de Primera Comunión en la parroquia Nuestra Señora de los Dolores del Puerto de la Torre y formo parte del grupo de jóvenes de la parroquia San Fernando.

Para mí Dios es alguien que me hace ser mejor persona, alguien que siempre va a pensar en mí aunque es cierto que a veces yo me olvide de Él.

Sé que en el nombre de Dios se han hecho muchas cosas buenas pero también muy malas. Esta última es la razón por la que a veces siento decepción y dudo de la manera de vivir la Fe y del perfil de Dios que nos enseñan en la sociedad. Siento un duro escepticismo cuando me dicen que cierto camino es el camino válido, o que algo es verdad o lo único correcto porque es así y punto. En esos momentos es cuando creo que Dios me planta delante la imagen de mi abuela… mi abuela pidiendo por todos nosotros, mi abuela yendo a misa religiosamente, mi abuela perdiendo a mi abuelo hace ya siete años y superándolo todo gracias a su extraordinaria fe en Dios. Entonces las aguas se calman dentro de mí y me callo, porque ¿quién soy yo para no ver todo lo bueno que tiene la religión?

Nos has contado que estudias Derecho en la Universidad de Málaga ¿Es difícil vivir la Fe hoy en la Universidad? ¿Qué piensan tus compañeras/os de pupitre de tu Fe? ¿Te comprenden?

Imagino que es difícil o no según cómo te tomes las cosas. Para mí lo difícil es callarme cuando creo que algo no es verdad.  Las controversias sobre la Iglesia son habituales y muchas veces, como es normal, sale el tema de la pedofilia. Creo que es un sinsentido evadir el tema porque es una realidad innegable. Pero a veces dicen que son todos así, y entonces me veo en el deber de responder: “a mí esos crímenes me parecen una vergüenza. Pero por favor, no digáis que son todos, porque yo conozco a curas que son buenísimas personas y ayudan a mucha gente”. Las verdades a medias pueden hacer mucho daño.

Mis compañeros no creyentes respetan mi decisión y yo la suya. Nunca he intentado venderles a Dios como un producto, creo que intentar ser buena persona es ya un modo de evangelización. Muchos no creen y en valores me dan mil vueltas, al final cada cual encuentra un camino que le ayude.

Irene ¿Qué es para ti y que ha supuesto el grupo de jóvenes que habéis organizado en la parroquia? ¿Cuánto valoras el tener una comunidad cristiana de referencia?

Para mí ha supuesto una alegría descubrir que hay personas de mi edad que quieran compartir su experiencia con Dios. Creo que es muy importante tener un grupo porque te anima más a ir a misa, encuentros, oraciones… con ellos te sientes más integrado.

¿Qué actividades realizáis?

Como el grupo es de reciente creación, de momento sólo hemos ido en grupo a algunos encuentros diocesanos, a misa y alguna vez a cenar para conocernos mejor. Este curso tenemos previsto iniciar las catequesis y asistir a algún retiro.

Hay muchos cristianos que están apuntados pero que luego no son capaces de vivir la Fe ¿Qué les dirías para despertarles?

Les diría que la Iglesia continúa existiendo y ayuda a muchas personas gracias al esfuerzo de quienes la integran. Todos podemos ayudar de alguna manera: si no es siendo catequistas, puede ser realizando algún voluntariado que nos llame la atención, o ayudando a quien lo necesite en nuestra vida diaria. San Benito escribió: “ora et labora” (ora y trabaja).

Muchísimas gracias Irene y esperamos vernos pronto. Rezamos para que el grupo joven de la parroquia siga creciendo.