294.- ¿Es pecador quien experimenta en sí mismo pasiones fuertes?

No, las pasiones pueden ser muy valiosas. Sólo por una mala orientación, las pasiones, que están pensadas para la realización vigorosa del bien, se convierten en colaboradoras del mal.
Las pasiones que se orientan al bien se convierten en virtudes por medio del discernimiento de la razón. Son entonces Las propulsoras de una vida de Lucha en pro del amor y La justicia. Las pasiones que dominan al hombre, oscureciendo la luz de La razón, y Le privan de su libertad y Le empujan al mal se llaman vicios.