Los Peces de la ETSAM

La Ciudad Universitaria de Madrid debe de ser uno de los lugares más fascinantes del mundo. Decía el poeta romano que en la diversidad está el placer, y en ningún sitio se van tan claro como en las viejas Complutense y Politécnica. Está lo mejor de cada casa. Ingenieros de sudadera y Counter Strike, porretas de rasta y litro; niñas de Derecho en minifalda, arquitectos con sus maquetas. Comunistas peleando por la Universidad Pública, asociaciones de cooperación, colectivos LGTB. Y entre medias, como no podía ser de otra forma, jóvenes cristianos.

 Esta mañana la Escuela de Arquitectura –ETSAM- habrá amanecido empapelada de amarillo. Se buscan peces. Y una cita del Papa Francisco, sin nombrarle. Lo bastante laico como para no asustar a nadie, lo bastante católico para el buen entendedor. ¿Qué hay detrás de todo esto?

La capilla de Somosaguas y la asociación

Los Peces de la ETSAM nace como una rama de la asociación San Rafael Arnaiz, que viene a ser el estatus oficial de los jóvenes cristianos de esta Escuela. La historia tiene su interés. Después de los tristísimos incidentes de la capilla de Somosaguas, hace ya tres años, una ola laicista recorrió la Universidad. ¡Fuera capillas! Fuera Dios de la vida pública. Se empezó a plantear si las capillas recibían el suficiente uso como para tenerlas ahí. Y en este contexto, los cristianos de la ETSAM demostraron tener la suficiente iniciativa.

Encontraron el resquicio legal para mantener la capilla: conformarse como asociación. Toda asociación tiene derecho a un local. De esta manera, recogieron firmas, hicieron el papeleo, se repartieron los cargos. Había nacido la asociación San Rafael Arnaiz. Y desde entonces, la capilla de la ETSAM –donde se celebra Misa a diario– es técnicamente el local de la asociación.

Sangre nueva

Los años pasaron, y los que en su día defendieron la capilla fueron acabando la carrera y marchándose. Sin embargo, el cuatrimestre de otoño de 2013 ocurrió algo, algo muy importante. Otro grupo de cristianos de cursos inferiores, que nada sabían de todo esto, aparecieron un día en los despachos de la capilla -en el local de San Rafael Arnaiz-. Querían dar unas charlas sobre la fe para sus amigos no creyentes, decían. E impulsar actividades de voluntariado. De pronto, el relevo generacional estaba servido. Las dos partes, los viejos y los nuevos, celebraron conocer la existencia del otro.

Hagan lío, dijo el Papa. Y los estudiantes de Arquitectura lo hicieron. Visitas a comedores sociales, charlas de formación, desayunos solidarios, carteles, tertulias. Y una recogida de juguetes por Navidad. Y por supuesto, todo bajo la mirada de Jesús.

¡Sumérgete!

 

Este cuatrimestre pretenden llevarlo a otro nivel. Para llegar a mucha más gente. Y para hacer esa Iglesia pobre y para los pobres que quiere el Papa. Los Peces de la ETSAM será el grupo, impulsado por católicos pero sin ser estrictamente confesional, que se ocupe de las actividades de voluntariado y solidaridad.

Sumérgete; tú también puede ser un pez y apoyar a los cristianos y a las personas generosas de la ETSAM. Su twitter –que estrenan hoy- es @pecesdelaetsam  Si eres universitario en Madrid, te esperan con los brazos abiertos, y si no, toda difusión que puedas hacerles les ayudará. Y no olvides lo más importante: rezar por su proyecto. Por una pequeña rama de la Iglesia viva en la Universidad.

cartel 1 mini