Demetrio Fernández: “La Iglesia necesita tu ayuda”

En el día de la Iglesia diocesana, el Obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, escribió una carta pastoral en la que recordó que la Iglesia no fue inventada por el hombre para hacerla a su gusto, sino que fue fundada por Cristo para llevar a las personas a la santidad. El obispo Demetrio fue entrevistado por infovaticana en septiembre de 2013.

En la carta titulada “La Iglesia con todos, al servicio de todos”, el Obispo explicó que cuando se habla de Iglesia “hay quienes piensan en grandes edificios, en las altas jerarquías, en los grandes acontecimientos”. Sin embargo, indicó, “cuando hablamos de la Iglesia, hemos de pensar en primer lugar en su fundador: nuestro Señor Jesucristo”. “Dios -recordó- no quiere salvarnos aisladamente, sino formando un cuerpo, una comunidad”, que es la Iglesia.

Por eso, el Obispo de Córdoba ha dicho que “la Iglesia no la inventamos nosotros ni la hacemos a nuestro gusto”, sino que ha sido fundada por Jesucristo y en ella “cada uno tiene su función, su misión”, pero compartimos “una vocación común: que es ser santos y ser ante el mundo como una antorcha de luz y de esperanza para todos”.

Mons. Fernández explicó también que en el Cuerpo orgánico que es la Iglesia cada uno tiene una misión distinta, “los sucesores de los apóstoles” que son los obispos, presbíteros y diáconos, pero entre ellos “tiene un papel fundamental el Sucesor de Pedro, que nos reúne a todos en la unidad querida por Cristo”.

Sobre los laicos, señaló que viven en el mundo para “transformarlo a manera de fermento, según Dios”. El Obispo de Córdoba también precisó que los consagrados “son como un reclamo de la vida celeste, porque viven ya en la tierra como todos viviremos en el cielo: en pobreza, castidad perfecta y obediencia”.

Mons. Fernández recordó que “en la Iglesia no existen fronteras ni discriminación”. Por ello se pone al servicio de todos como hizo Jesús y ofrece la salvación “a través de de la Palabra de Dios, los sacramentos y el testimonio de los cristianos”.

Para conseguirlo, afirmó, “la Iglesia necesita tu ayuda. Necesita tu voluntariado. Necesita tu aportación económica”, porque ella “está al servicio de todos y entre todos hemos de sostenerla”.