¿Por qué la Iglesia odia a los homosexuales?

La Iglesia no odia a los gays; no odia a nadie. Por definición. La Iglesia es la esposa de Cristo, fundador del cristianismo, la religión del amor, la que se resume en “amarás a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a ti mismo”. La Iglesia no odia; no puede hacerlo. Y un buen cristiano tampoco. Punto.

Ahora bien, el hecho de que hayamos planteado la pregunta así no es casual. Desgraciadamente, se ha generado cierta impresión de que los cristianos despreciamos a los gays, quizá a raíz de las manifestaciones en contra del llamado matrimonio homosexual, o a la presencia de cristianos en agrupaciones políticas más o menos homófobas. Impresión que los medios de comunicación y los propagandistas de la ideología de género se han encargado de acentuar. Así que llegados a este punto, es el momento de aclarar la cuestión, para continuar el debate bien informados. ¿Qué piensa exactamente la Iglesia sobre los gays? ¿Es verdad que los desprecia?

La postura de la Iglesia sobre casi todo -el “ideario” de los católicos, por decirlo de alguna manera- aparece recogida en el catecismo. Es un libro bastante denso, pero afortunadamente el Papa Benedicto XVI nos regaló en la JMJ de Madrid el YouCat, una especie de catecismo joven. Está en la página web, por si quieres consultar más temas, cosa que te recomiendo vivamente hacer.

Buceando en el YouCat, encontramos una pregunta –la 417- en la que explica el sentido o la finalidad del sexo en el matrimonio. En primer lugar, unir a la pareja –cito frase textual: “El cuerpo, el placer y el disfrute erótico gozan de una alta estima en el cristianismo”-. Y en segundo, estar abierto a la vida. Lógicamente, el sexo entre homosexuales no puede estar abierto a la vida, y es precisamente por esto que la Iglesia lo considera un pecado, por alterar el orden natural. Pero no con especial dureza; con la misma con la que condena el sexo fuera del matrimonio o la masturbación. Tildar a la Iglesia de homófoba no sería ser justo.

Otra pregunta del YouCat explica perfectamente esto mismo: “La Iglesia acoge sin condiciones a las personas que representan tendencias homosexuales. No deben ser discriminadas por ello. Al mismo tiempo, la Iglesia afirma que todas las formas de encuentros sexuales entre personas del mismo sexo no corresponden al orden de la Creación.”

El Papa Francisco hace pocos meses insistió en esto mismo. Y no le importó armar revuelo o que le malinterpretaran: «Si una persona es gay, busca a Dios y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla? (…) El catecismo de la Iglesia Católica lo explica muy bien. Dice que no deberían ser marginados por ello, sino que deberían ser integrados en la sociedad.» No lo dice católicos_es; lo dice el Papa.

Así, y ya para ir concluyendo, me gustaría bajar un poco a la vida práctica. ¿Un homosexual puede ser cristiano? Por supuesto. No hay maldad en que se vea atraído por personas de su mismo sexo. El pecado vendría solo cuando de rienda suelta a esa tendencia. ¿Puede un cristiano coherente tener amigos gays? Por supuesto. Y amigos de todo tipo. Y cuantos más mejor. De lo contrario sería algo así como un racista moral. ¿Y sobre el matrimonio homosexual? Parece claro que un cristiano no puede estar a favor de ello; pero eso no implica el desprecio hacia nadie.

Me gustaría que acabáramos. Un cristiano no puede odiar a nadie. Es más, un cristiano hace justamente lo contrario.