Diez policías chinos para detener a un sacerdote desarmado y pacífico

La Policía china necesitó a diez hombres para detener al sacerdote católico Song Wanjun, que conducía su coche a las cuatro de la mañana, el pasado miércoles.

 El exagerado dispositivo de la Policía china para capturar a un hombre desarmado y nada peligroso probablemente se debe a que ya antes este sacerdote se les había escapado en anteriores intentos por detenerle. Según informa Religión en Libertad, el sacerdote no está registrado por la asociación patriótica, del partido comunista, es clandestino y fiel al Santo Padre.

El padre Song Wanjun, de 39 años, fue ordenado sacerdote hace 11 años. Según explica la agencia AsiaNews, durante años llevó a cabo su misión pastoral en la provincia de Zhangbei, aunque sus superiores después le habían asignado durante un tiempo en la de Chongli.

La noticia de su arresto fue confirmado por la Fundación Cardenal Joseph Kung, con sede en los Estados Unidos, especializada en el apoyo a los católicos perseguidos por el régimen comunista chino. No se sabe dónde está retenido el padre Wanjun ni de qué se le acusa en concreto.

En los últimos años, el gobierno chino ha golpeado con fuerza a los católicos del norte de China. Muchos sacerdotes y obispos han sido arrestados o puestos bajo arresto domiciliario, y obligados a someterse a «sesiones de estudio» para convencerlos de que se unan a la asociación patriótica «católica», controlada por el Partido.

 

 

Religión en Libertad