Visita del Santo Padre al Hospital de San Francisco de Asís

El Papa Francisco llegó esta tarde a las 18.19 al hospital San Francisco de Asís de la Providencia, de Río de Janeiro, donde se recuperan jóvenes adictos al crack y alcohólicos, a quienes Francisco les dejó un mensaje de paz.

El automóvil en el que viajaba el Papa hasta el hospital fue acompañado por ciento de personas que se agolpaban en las calles bajo la lluvia. int-543300

Después de estar con los enfermos, Francisco se dirigió a la multitud que esperaba afuera del complejo sanitario y les dedicó algunas palabras fuertes contra la droga.

La ceremonia fue muy conmovedora porque los ex adictos se confiesan ante el Papa, relatándole sus historias de vidas y sus largas luchas contra las drogas. Además, todos agradecen por haber podido dejarlas hace años.hospital4_270x250

El pontífice no se trasladó en el papamóvil, como estaba previsto, a raíz de los ajustes en el protocolo de seguridad que se realizaron tras las fallas registradas en la llegada del Papa a la ciudad. El automóvil recorrió al trayecto hasta el hospital en medio de gente que se agolpaba en las calles bajo la lluvia.

A su vez Francisco bendijo esta misma tarde las nuevas instalaciones del hospital San Francisco de Asís de la Providencia, donde viven y se tratan miles de enfermos de la gran epidemia de nuestro siglo: la dependencia. «No están solos«, dijo el Papa ante la intensa lluvia de invierno tropical. «¡No dejen que les roben la esperanza! Y también quiero decir. ¡No robemos la esperanza!», dijo el Papa.

Francisco hizo especial hincapié en la necesidad de «abrazar al que sufre» como hizo en su día el santo de Asís, quien se dio cuenta de que debía abandonar sus riquezas y vivir entre los pobres, justamente al abrazar a un leproso.

«No es la liberalización del consumo de drogas, como se está discutiendo en varias partes de América Latina, lo que podrá reducir la propagación y la influencia de la dependencia química. Es preciso afrontar los problemas que están en la base de su uso, promoviendo una mayor justicia, educando a los jóvenes en los valores que construyen la vida común, acompañando a los necesitados y dando esperanza en el futuro», ha advertido.

Pero «abrazar no es suficiente. Extendamos la mano a quien vive en dificultad, a quien cayó en dificultad o en la dependencia». Así, Francisco hizo un llamamiento a «enfrentar los problemas que están en la raíz del uso de las drogas», y atacó a los «mercaderes de muerte, que siguen la lógica del dinero y el poder a toda costa. La plaga del narcotráfico requiere una muestra de valor» para posiconarse en su contra.

«Tú eres el protagonista de la subida, nadie puede subir por t  i» indicó Francisco a los allí presentes, entre los que se encontraban varios drogodependientes que dieron su testimonio ante el Pontífice. Un fuerte abrazo por parte de Francisco a cada uno de ellos cerraba cada intervención.

«Miren con confianza hacia adelante», dijo el Papa. «En este hospital se hace concreta la parábola del Buen Samaritano. Aquí no hay indiferencia, sino solicitud. No hay desinterés, sino amor«.

Antes de arrancar el acto en sí, Francisco saludó, sin tiempo, empapándose literalmente, a todos y cada uno de los fieles -muchos de ellos enfermos- que quisieron encontrarse con él.

Esta institución recibe a personas con adicciones, en especial jóvenes, y dispone de 500 camas para dar asistencia quirúrgica a indigentes. Es obra de un franciscano, Fray Francisco Belotti, que la dirige aún hoy.

Esta Fraternidad de San Francisco de Asís en la Providencia de Dios, nació hace 27 años, 1985, como una institución caritativa y luego se convirtió en Fraternidad de vida consagrada, con reconocimiento de la Santa Sede. Sirve a jóvenes con problemas de drogodependencia en diferentes barriadas del Brasil y también en Haití.hospital_270x250padre-angel-alfondofreibelotti_270x250