¿Es la Iglesia joven?

La Iglesia joven del Papa

Por más que la sociedad nos quiera hacer ver lo contrario, la Iglesia es una Iglesia joven. Me atrevería incluso a decir que la Iglesia es tan joven como su Papa.

Porque con la juventud ocurre algo análogo a la belleza. Para muchas personas hoy en día la belleza y la juventud son características pasajeras, que se acaban con el tiempo. Sin embargo esto no es así; caemos en la trampa de pensar que lo físico es lo único y dejamos de lado lo espiritual. Por eso los jóvenes cristianos  debemos admirar a nuestro Papa Francisco, ¡que juventud! ¡Que vitalidad! Ojalá cuando seamos ancianos tengamos tanta alegría como él en las venas.

Más de cien días lleva ya como Papa y no ha dejado de sorprendernos. Los jóvenes católicos de España tenemos una suerte impresionante; podemos comprender muchísimo mejor nuestra fe, tuvimos nuestra JMJ en Madrid y tenemos de cerca a nuestro Santo Padre en las redes sociales. ¿Porqué no lo aprovechamos? ¿Porqué no mostramos a nuestro país que nos hemos encontrado con Cristo y que somos felices en la Iglesia? ¿Porqué no invitamos a las personas que no creen?

Jugamos realmente un papel importante en la nueva evangelización, aunque nadie ha dicho que sea tarea fácil. Pero oye, ¡Dios nos da la fuerza de intentarlo!

Quien no crea que la Iglesia es joven no tiene más que encender la tele dentro de unos días e interesarse por los acontecimientos  de Rio de Janeiro.

Démosle las gracias a Dios por todo lo que ya ha hecho por nosotros y pidámosle que siga fortaleciendo a sus jóvenes, tanto a los de justa edad como a los de espíritu. Y sobre todo, pidamos por el Papa Francisco, para que siga siendo ejemplo para nuestra vida.