La seguridad para los peregrinos tiene atención especial en la organización

La organización de la Jornada Mundial de la Juventud es cada vez más atenta a la seguridad de los peregrinos y la población en general en los días cercanos al evento. Un protocolo de seguridad se ha creado para dividir las tareas entre las fuerzas de seguridad. La Policía Militar y la Guardia Municipal tienen un papel más cercano a los peregrinos.

El control de apertura y cierre de calles, seguridad en los puntos turísticos, control a los grupos, todo eso será responsabilidad de la Policía Militar. Es decir, le corresponde a cada órgano la estructuración de la vigilancia urbana, contando siempre con refuerzo policial.

De parte de la Guardia Municipal, habrá diez módulos operacionales con prioridad para los puntos turísticos y vigilancia constante en los accesos al metro y estaciones de tren. Además, serán más de 200 agentes divididos por esos módulos, con un aumento de rondas escolares para el cuidado de escuelas municipales (625 escuelas), y para los eventos serán aproximadamente 1300 agentes con prioridad para Copacabana.

Las otras fuerzas policiales estarán involucradas de acuerdo con un protocolo de actividades, un manual que no permite la improvisación durante el evento, y los protocolos de respuesta. Este es un paso a paso muy detallado, con más de 50 mil acciones descritas. El protocolo hace parte de la planificación Extraordinaria de la Secretaría de Seguridad para Grandes Eventos (SESGE) del Ministerio de Justicia, que en conjunto con el Ministerio de Defensa coordinan la seguridad.

La planificación detallada para la seguridad del evento fue elogiada por el general Domenico Giani, comandante de la Gendarmería (policía del Vaticano). «No creo que vaya a tener ningún problema con la seguridad ni con el Papa, o con las personas que estarán allí porque estamos estudiando todos los mínimos detalles, con todas las particularidades», dijo.

Presidente del Comité de la JMJ habla sobre las manifestaciones en Brasil

Al arzobispo de Rio de Janeiro y presidente del Comité Organizador Local (COL) de la JMJ Rio2013 hablo esta miércoles, día 19, sobre las manifestaciones populares que están aconteciendo en Río de Janeiro y en diversas capitales brasileras en los últimos días.

Don Orani afirmo que de acuerdo con las conversaciones ente él y algunas autoridades públicas, las manifestaciones no afectan la plena realización de la Jornada. Según él, “la cuestión de la Jornada es muy bien vista por todos”.

Para el arzobispo, el deseo de construir una civilización mejor, es lo que estos jóvenes están llevando a las calles “está dentro del espíritu de la Jornada, la unión por un mundo nuevo, por una vida nueva, una nueva sociedad. El joven católico también tiene esos anhelos de sueños, pero con Cristo en su Corazón”.

“La Jornada es un evento positivo con la juventud. Una juventud que tiene valore; valores cristianos, valores que también quieren mudar el mundo con un corazón de justicia y de paz, y que pueden dar una mirada diferente para esas reivindicaciones aquí en Brasil”, reforzó Don Orani.

Las manifestaciones iniciaron algunas semanas atrás por pequeños grupos contra los reajustes en el valor de los pasajes para el transporte público, pero esto gano un gran apoyo popular en los últimos días. La cantidad de gente que se unió a los grupos vio en las manifestaciones públicas una oportunidad para manifestar su desconformidad también por los problemas sociales y la corrupción. Las manifestaciones generalmente son pacíficas, a pesar de la acción de algunos grupos extremistas que no tienen el apoyo de la mayor parte de los manifestantes. Los gobiernos de las ciudades afectadas ya están tomando medidas, dialogando y entrando en acuerdo con los manifestantes.