Hoy en la consulta he llorado.

    Algo tan normal para algunas mujeres como puede ser tomarse una pastilla y deshacerse de “unas células que estorban en ese momento de la vida”, para una mujer recobraban hoy todo el sentido de su vida .

    Entra una chica de 24 años, y me entrega un papel: “estoy embarazada y quiero abortar”..rompe a llorar desconsoladamente. La miro a los ojos, veo su dolor y le digo:”tu no quieres abortar”. A raíz de ese momento, todo lo que sucede después tiene un toque de sobrenaturalidad:

    -Trabajo de noche sirviendo copas en una coctelería, me han hecho fija. Me he quedado embarazada y vomito cuando las huelo. He dejado mi trabajo porque he encontrado otro mejor para mi embarazo. El jefe me aseguró que me contrataría pero cuando le he dicho que estaba embarazada me ha dicho que no firmo. Le digo que necesito el trabajo (situación económica precaria, extranjera sola en España desde hace unos meses..).

    Silencio…

    Pero me ha dicho que mi situación no es buena para traer un hijo al mundo, que su mujer ha abortado dos veces y no pasa nada, y que si le llevo el justificante del aborto me contrata…

    (Me indigno por dentro, la miro y la acojo en su dolor e incomprensión…por dentro rabia, cómo todavía queda gente así??)

    Yo quiero ser mamá…(llora)..y no entiendo por qué tengo que renunciar a serlo para tener un trabajo.

    -¿Si tuvieras una salida, aunque fuera mínima, qué harías?
    – Tenerlo! Yo ya soy mamá y nunca me lo perdonaría. ¿Tengo alguna otra opción? Cuando entré en tu consulta pensé que todo estaba acabado.
    -Siempre tienes una opción mejor…

    Le brillan los ojos, veo ilusión agridulce…

    Me da permiso, y después de dejarlo todo reflejado en su historia clínica, la pongo en contacto con una asociación de ayuda a madres que quieren continuar con su embarazo. Llamo pero no contestan, ella nerviosa, yo también…

    La cito para una primera visita de embarazo en condiciones, le doy sus vitaminas, los consejos de alimentacion segura… ya arranca otra familia. Me dice que hará lo imposible para sacar este bebé adelante, la miro y veo otra heroína silenciada por una sociedad egoísta, pero la vida se impone, y la verdad con ella…continuará…

    No me cabía más historia, pero esta es la ecografía de mi hija mayor, la que vino en un momento de inestabilidad laboral (yo tenía 24 años y mi marido 25), y acababa de cesar voluntariamente una interinidad y mi marido un contrato fijo, para cambiar a un lugar mejor el día que tuviéramos hijos. Di con la persona adecuada…ella sabe quién es y le estoy profundamente agradecida. Me contrataron embarazada a los pocos días de llegar a Mallorca en el IbSalut. Mi historia es completamente opuesta…yo tuve suerte, ella no (todavía, porque este bebé le va a traer mil cosas buenísimas y es una valiente). A mí con cada hijo en mi empresa me han mejorado las condiciones laborales..no puedo estar más agradecida y motivada con mi trabajo (que para mí, es el mejor del mundo y tengo mucha suerte). Solo puedo dar gracias por haberme encontrado con las personas adecuadas en los momentos adecuados. Los mejores cursos y máster me los he sacado literalmente dando el pecho a mis 4 bebés. Cada uno ha sido mi mejor motivación, y ahora cuando estoy agotada y me cuesta Dios y ayuda sentarme a estudiar, pienso que no les puedo fallar y sigo por ellos. Mis hijos me ayudan a ser mejor, me hacen mejor, me hacen sacar fuerzas de donde no las encuentro. Son un auténtico regalo completamente inmerecido. Y yo una madre agotada pero feliz.

    Esta heroína de la que os hablaba, cuando salía por la puerta de la consulta, se para, da media vuelta y me dice:
    -¿Te puedo dar un abrazo?
    Cuando os decía que hoy he llorado en la consulta, me refería a que he llorado de ALEGRÍA.
    – Pues claro, abrazar es gratis y yo los regalo!!

    Días como el de hoy, te hacen ser consciente de la responsabilidad tan grande que tenemos cada uno en nuestros trabajos, da igual de lo que trabajes, hay que trabajar bien por supuesto, pero el punto que diferencia un trabajo bien hecho (que lo puede hacer cualquiera), es realizarlo con humanidad, con amor.

    Gracias, gracias, gracias!!!

    Pilar Lopez-Redondo