Enchufe directo al Cielo

“Creo en la comunión de los Santos y en el perdón de los pecados..”

Quizá nunca os habréis parado a pensar cuando profesamos en el Credo: “Creo en la Iglesia, la comunión de los Santos..”. Y… ahora que lo pensamos, ¿qué queremos decir cuando pronunciamos estas palabras?

La palabra “comunión” se refiere a la común unión, de este modo, “la comunión de los santos” es la unión de todos los santos con la Cabeza la Iglesia, Jesucristo. De esta unión formamos parte tanto los que estamos en la Tierra como los que están en el Cielo, en la qual nosotros desde la tierra nos encomendamos a los santos y los honramos y ellos, a su vez, interceden por nosotros.

Qué bonito es pensar en esta unión entre Cielo y Tierra mediante Cristo. Nos necesitamos mutuamente, nosotros no haríamos nada sin ellos ni ellos sin nuestras oraciones. Si tenemos un familiar difunto, nos acordaremos mucho de él pero, no solo lo tenemos a él, cuantisimos santos están en el cielo e interceden por nosotros… Santo Tomás de Aquino, Santa Teresa de Jesús, Madre Teresa de Calcuta, la Virgen María, San José, San Juan, San Marcos, etc.

No olvidemos nunca de honrar a todos los santos, no solo a nuestros familiares porque cuánto más nos acordemos de ellos, más intercederán por nosotros y nos ayudarán en el camino de nuestra santidad.

“Así, el bien de Cristo es comunicado […] a todos los miembros, y esta comunicación se hace por los sacramentos de la Iglesia”

(Santo Tomás de Aquino, In Symbolum Apostolorum scilicet «Credo in Deum» expositio, 13)

Aprovechemos el grandísimo poder que tienen los sacramentos para unirnos al Señor y acercarnos a la Santidad, cuyos Santos del cielo ya han podido experimentar. ¿Queremos ser Santos como ellos? No tengamos miedo a dirigirnos a ellos y pedirles nuestra Santidad a través del ejemplo que nos han dejado.

Núria Conesa Casals