[Meditación] – Rosario

Seguro que en nuestra oración personal de estos días estamos procurando conocer la personalidad, la grandeza de alma de la Virgen y hoy podíamos considerar un aspecto al que el Cardenal Ratzinguer se refirió hace ya algunos años y del que más tarde habló San Juan Pablo II.

Decía el Cardenal Ratzinger que María debe ser cada vez más la pedagoga del Evangelio para los hombres de hoy y es lógico que nuestra Madre sea la mejor maestra para mostrarnos a Jesucristo porque, como también decía San Juan Pablo II, nadie se ha dedicado con la asiduidad de María a la contemplación del rostro de Cristo.