Cris, hasta luego, hasta siempre.

    Una vez escuche a un gran santo dos expresiones: los hombres nunca lloran y nosotros nunca nos decimos adiós sino hasta luego. Pues hoy, Cris, todo el equipo de Jóvenes Católicos, con lágrimas en los ojos, te decimos hasta siempre.

    Cristina desde hacía un año formaba parte de esta gran familia que es Jóvenes Católicos. En abril nos escribió para decirnos que a partir de ese momento tendría que ayudar de una forma diferente: con la oración y el sufrimiento. Se había vuelto a reproducir el cáncer y volvían las sesiones de quimioterapia.

    En esos momentos llame a Cris y no quería ponerse de lo afectada que estaba pero con entereza decidió volver a coger el reto que le volvía a proponer Jesús desde la Cruz. Volvió a intentar pintar y a componer; y como siempre: a sonreír.

    Sin embargo este martes nos escribió a primera hora de la mañana: sigo rezando por Jóvenes Católicos, ayer tuve una fuerte recaída y es lo peor día que he vivido. Nosotros nos pusimos a rezar pero Dios vio que ya era el momento de darle el gran abrazo, el abrazo de un Padre. Horas después Cris se marchaba con su sonrisa de siempre a ver al Amor de su vida: Jesús.

    Para Jóvenes Católicos es una noticia dura, pero a la vez una suerte porque tenemos una gran intercesora Arriba. Ahora somos más porque tenemos un ángel en el cielo.

    Hoy rezamos por ti y por tu familia que ya es nuestra. ¡Seguimos contando contigo, Cris, para que todos los días de nuestras vidas tengamos tu sonrisa!