“El Camino Neocatecumenal es un gran regalo de Dios para la Iglesia”

Hace poco os hacíamos partícipes del 50 aniversario de la fundación del Camino Neocatecumenal. Por este motivo, incluso les ha recibido en audiencia el Santo Padre. Reiteramos nuestras más sinceras felicitaciones.

Hoy la Agencia SIC nos ofrece una entrevista al responsable de esta Iniciación Cristiana en Extremadura:

¿Des­de cuán­do es res­pon­sa­ble del Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal?

Jun­to a mi mu­jer Ma­ría Do­lo­res CollCar­los Es­par­za (pres­bí­te­ro) y Ste­fano Cio­pet­ti­ni, for­ma­mos el equi­po res­pon­sa­ble del Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal en Ex­tre­ma­du­ra. Mi mu­jer y yo des­de hace cer­ca de 35 años y te­ne­mos 10 hi­jos. Soy mé­di­co de pro­fe­sión y mi mu­jer es bió­lo­ga. El Se­ñor, a tra­vés del Ca­mino nos res­ca­tó del ateís­mo fi­lo­mar­xis­ta en el que vi­vía­mos, en el que ex­pe­ri­men­tá­ba­mos un gran va­cío exis­ten­cial, que Je­su­cris­to lle­nó, por me­dio de una pre­di­ca­ción ke­rig­má­ti­ca, o sea, del anun­cio de su Amor a no­so­tros tal como éra­mos, no ne­ce­si­tá­ba­mos cam­biar para Él. Todo lo con­tra­rio, más ade­lan­te nos lla­mó a de­jar­lo todo y anun­ciar esta Bue­na No­ti­cia.

¿Qué es el Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal?

El Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal, na­ci­do en­tre los po­bres de Pa­lo­me­ras de Ma­drid, cu­yos ini­cia­do­res son Kiko, Car­men (fa­lle­ci­da) y Ma­rio Pez­zi (pres­bí­te­ro) es una res­pues­ta del Es­pí­ri­tu San­to para la Igle­sia de hoy y lo re­co­noz­co como un iti­ne­ra­rio de for­ma­ción ca­tó­li­ca vá­li­do para la so­cie­dad y los tiem­pos de hoy (Juan Pa­blo II), un gran re­ga­lo de Dios para la Igle­sia (Papa Fran­cis­co), fru­to del Con­ci­lio Va­ti­cano II. La Igle­sia ex­pe­ri­men­ta una dura reali­dad, pre­sen­te en to­das las pa­rro­quias. La se­cu­la­ri­za­ción de nues­tra so­cie­dad, pro­vo­ca una des­com­po­si­ción so­cial (di­vor­cios, abor­tos, eu­ta­na­sia, sec­tas, dro­gas, etc.) que en­tra en las fa­mi­lias de la pa­rro­quia des­tru­yén­do­las. Solo una Fe adul­ta pue­de de­te­ner este pro­ce­so ya que di­cha se­cu­la­ri­za­ción tie­ne más fuer­za que una Fe in­fan­til, in­ma­du­ra, re­li­gio­si­za­da, se vé por el he­cho que des­pués de pre­pa­rar a los ni­ños para la 1ª Co­mu­nión y a los jó­ve­nes para Con­fir­ma­ción, el ca­te­cu­me­na­do en ni­ños y jó­ve­nes se ha de­mos­tra­do in­su­fi­cien­te, la reali­dad es que más del 90% se van de la Igle­sia. Bas­ta ver la edad de la gen­te que asis­te a misa los do­min­gos.

¿Cuál es la so­lu­ción que pro­po­ne el Ca­mino se­gún su opi­nión?

La pa­rro­quia tie­ne que rea­li­zar dos pas­to­ra­les: una pas­to­ral de con­ser­va­ción, de sa­cra­men­ta­li­za­ción, para los que asis­ten re­gu­lar­men­te a ella. Y otra pas­to­ral de evan­ge­li­za­ción para los ale­ja­dos.

El Ca­mino es una res­pues­ta, como de­cía an­tes, a esta ne­ce­si­dad, o sea, es una Ini­cia­ción Cris­tia­na para jó­ve­nes y adul­tos a modo de Ca­te­cu­me­na­do, vi­vi­do en co­mu­ni­dad para lle­var al hom­bre y a la mu­jer de hoy a una Fe adul­ta. No so­mos un mo­vi­mien­to, sino una Ini­cia­ción Cris­tia­na. El pro­ble­ma para com­pren­der­nos es que en la Igle­sia de Eu­ro­pa hace 16 si­glos que no exis­te el ca­te­cu­me­na­do ya que la so­cie­dad cris­tia­ni­za­da lo su­plía. Pero hoy, ha des­a­pa­re­ci­do di­cho sus­tra­to cris­tiano.

El hom­bre y la mu­jer que por el pe­ca­do, ha roto con Dios, ex­pe­ri­men­ta la muer­te en su ser, el va­cío exis­ten­cial, el sin sen­ti­do de la vida, y la se­cu­la­ri­za­ción ale­ja al hom­bre de la fuen­te de su cu­ra­ción, que está en Je­su­cris­to. ¿Cómo lle­var­le a Je­su­cris­to para ser sa­na­do? San Pa­blo dice: por la Fe (este en­cuen­tro con Je­su­cris­to se rea­li­za por la Fe) y la fe ¿cómo se en­tre­ga?, por la pre­di­ca­ción, pero ¿qué pre­di­ca­ción? por la pre­di­ca­ción de la Bue­na No­ti­cia (Ke­rig­ma, en grie­go), quien la aco­ja, su vida em­pie­za a cam­biar lue­go se la hace cre­cer por la pe­da­go­gía ca­te­cu­me­nal vi­vi­da en co­mu­ni­dad has­ta la ma­du­rez de la Fe adul­ta. Y apa­re­cen los fru­tos de di­cha ma­du­rez, como una se­mi­lla que se siem­bra, cre­ce, has­ta dar fru­tos.

¿Cómo ha vi­vi­do la ce­le­bra­ción del 50 aniver­sa­rio del Ca­mino Neo­ca­te­cu­me­nal?

Hace po­cos días he­mos ce­le­bra­do con gran ale­gría, jun­to con el papa Fran­cis­co, los 50 años del Ca­mino en Ita­lia. Más de 150.000 her­ma­nos di­mos tes­ti­mo­nio de lo que ha he­cho el Se­ñor du­ran­te es­tos años don­de está pre­sen­te en mas de 6.000 pa­rro­quias de todo el mun­do, don­de hay tan­tas vo­ca­cio­nes al pres­bi­te­ra­do, vida con­tem­pla­ti­va, fa­mi­lias en mi­sión, co­mu­ni­da­des en mi­sión a ba­rrios se­cu­la­ri­za­dos, etc.

El artículo original puedes leerlo aquí: http://www.agenciasic.es/2018/05/24/el-camino-neocatecumenal-es-una-respuesta-del-espiritu-santo-para-la-iglesia-de-hoy/