¡El pez nunca descubre que vive en el agua!

    Puede ser que seas un pez y vivas en el agua… y aun no lo sepas. Y es que este es el testimonio por desgracia de miles de personas. Realmente, ¿acaso es un pez es consciente de que vive en el agua y fuera hay un universo inmenso lleno de vida?

    Si dijéramos que sí estaríamos totalmente ciegos. Puede vivir toda su vida dando vueltas, con unos mismo hábitos, una rutina fija, sin estímulos y sin aspiraciones.

    Esa actitud es en la que hemos podido caer en nuestras vidas. Vivir en una espiral, con una vida que -si nos paramos a pensar- puede estar vacía y falta de salero. Falta de vida con mayúsculas. Podría ocurrite también que vivas una vida muy cómoda, que tengas tus salidas con tu pandilla programadas por defecto, viernes, sábado y los jueves por qué no. Que el grupo de whatsapp sea un hervidero y que el verano este petado de planes. Que vistas a la moda, que con tu novio estés genial y un larguísimo etc Pero… ¿y si sigues estando como ese pez, que nada en círculos y no sabe lo que pierde? ¿y si de verdad ahí algo tan grande que merece la pena arriesgarse por comprobar si existe?

    No te pedimos que te vayas al Sahara o que vendas todo lo que tienes, claro que no, solo te pedimos algo que está al alcance de valientes. Como decía Jaume Vives, busca una iglesia, siéntate delante del sagrario, delante de Jesús, cállate no digas nada y aguanta un tiempo. Puedes decirnos que tal vez es una ida de oya y que es una chorrada, pues bien, te invitamos a que lo hagas y lo compruebes. ¡Arriésgate porque merece la pena!

    Solo vas a vivir una vida, y de ti depende descubrir cómo puede ser de maravillosa la vida que vivas. Depende de ti.