Tengo una amiga monja y es feliz

DUDAS

Después de 3 años de carrera, su corazón empezaba a inquietarse cada vez más. Cada vez que salíamos a una discoteca, hacíamos copas o salíamos, ella se sentía más incómoda en los sitios.

Un día le pregunte ¿por qué no estás a gusto?, estás con tus amigos, nos lo estamos pasando bien, los planes son sanos, no se ofende a Dios. Y ella me respondió: lo sé, si yo os quiero un montón, pero este no es mi sitio.

¿Cómo no va a ser tu sitio?, es algo a lo que aspira cualquiera, tener una carrera, amigos, diversión y una familia, tienes todo. ¿Qué te falta? Ella dijo: no me falta nada, lo tengo todo, he tenido todo lo que he querido, mis padres me lo han dado todo. Pero mi sitio no es este.

¿Qué es lo que te hace pensar que no es tu sitio? Pues que me duele, me duele ver a la gente pecar, me duele ver que la gente insulta a Dios, me duele que mis amigos se emborrachen, me duele que la gente a la que quiero no esté cerca de Dios y, sobre todo me duele el mundo, hay mucho mal y cada vez más.

Te quiero entender, y entiendo el amor a Dios que desprendes, pero ¿cuál crees que es tu sitio? Darme entera por y para el que me creó. Le debo todo.

Pues entonces, ¿qué tienes pensado? No sé. He ido a visitar un convento, no sé si ese es mi camino. ¿Y a qué convento has ido, de clausura o de las que salen a la calle? De vida activa (entre risas). Para ayudar y dar testimonio de Jesús. Si la gente de verdad lo conociera, sí serían felices.

Pues si eso es lo que te va hacer Feliz, estoy contigo. ¿Qué tienes pensado? No sé, todavía estoy buscando y pidiendo a Jesús que lo que Él quiera, pero que me lo diga ya.

Esta conversación tuvo lugar un día del mes de mayo en 2015. Diez meses después nos comunicó que el 28 de agosto del 2016 entraría en el Convento de las Carmelitas Descalzas de San José, en Ávila. Concretamente, a ser monja de clausura (de las que no salen).

VOCACIÓN

Durante esos meses antes de entrar al convento estaba sin tiempo, todo el mundo se quería despedir de ella. Todos sus amigos querían hacer planes. Y ella sólo decía, menos mal que dentro no puedo tener móvil, estoy harta.

Pero no quiso perderse nada. Ese verano antes de entrar se fue con sus padres y hermana de viaje, seguidamente se dirigió a la JMJ de Cracovia y, desde allí, fue directa a su sitio prodigio: Međugorje.

Toda su familia y amigos podríamos contar mil y una anécdotas, pero yo sólo me sé la mía.

Tras acabar las clases y exámenes me dijo de quedar en la Plaza de Castilla, Madrid, que me tenía que dar una cosa.

Una vez allí, vi algo que me apasiona con locura, un bote gigante de kilo y medio de Lacasitos, casi muero de subidón de azúcar. Pero entonces me di cuenta que no era ese el mejor regalo que me había hecho, y encontré una carta pegada en el bote. Es entonces cuando vi que el bote de Lacasitos se gastaría algún día, pero las palabras que decía en la carta durarían eternamente: “…consta en la siguiente que esto es un compromiso realizado por Patricia de Oro Cantón, a orar y ofrecer sus labores, en el convento de San José, Ávila, por el alma de Inés Ruiz Lorite y su familia (…) …fecha de caducidad hasta el último día terrenal de Inés (…)”. 

¿Creéis que alguna vez en la vida voy a tener un mejor regalo que éste? Porque creo que nunca, jamás, tendré la suerte de tener un regalo tan auténtico como el que recen por tu alma hasta que te mueras.

FIESTA DE GRADUACIÓN

Al acabar el último examen de la carrera, nos fuimos a casa de una amiga a tomarnos unas copas y celebrarlo desde por la tarde. Entre la música y carcajadas, salió el tema ‘fiesta de graduación’.

Ella tenía claro que no iba a ir, pero después de insistirle y decirle que sería su última fiesta, que la aprovechase y disfrutara… le hicimos dudar.

Antes de quedar para salir por la noche, me llamó. Tengo dudas, me he vuelto a casa fatal, no sé qué hacer, ir o no a la fiesta de graduación.

Ingenua de mi le dije: “vamos a ver los pros y los contras”, sin darme cuenta que el pro más grande es Dios. Creo que no pinto nada allí, podría ir perfectamente, pero prefiero quedarme con el recuerdo de mis amigos en clase, entre risas y no borrachos y perdiendo su dignidad, porque eso me va a doler.

“Te respeto y te apoyaré en la decisión, intentaré que no te presionen más, no nos jugamos nada en una fiesta de graduación…”, le dije. Ese mismo día, tras las copas le propuse ir, sobre las 3 de la madrugada, a una adoración, dónde el Santísimo está expuesto las 24 horas del día. Ella al escucharlo me dijo: es lo que necesito, me encantaría. Y después de llamar a varias iglesias con adoración nocturna y que ninguna nos cogiera, Pati me dijo: vamos a ir a una que te va a encantar y seguro que nos abren, Cachito de Cielo.

TENGO UNA AMIGA MONJA

El pasado sábado, 25 de marzo, casi siete meses después de la entrada en el convento, nuestra amiga Pati hacía los votos a novicia, tras una multitud juvenil que desbordaba la Iglesia de San José, en Ávila. Allí, escondida entre rejas estaba ella, oculta y con el corazón en y para Dios, apartada de lo exterior y entregándole todo a Él: padres, hermana, familiares, amigos, ilusiones, sueños, dones y su vida al completo.

Durante la Misa, el sacerdote le hizo unas preguntas dónde Pati, mejor dicho, la hermana Patricia de Jesús Crucificado afirmaba entrar en la hermandad de las Carmelitas Descalzas de San José. Es entonces cuando mi corazón se paralizo al oír la voz de mi amiga, era la misma voz que la de una novia enamorada y encandilada.

Al acabar la ceremonia, fuimos subiendo al altar donde se encontraba ante esas impetuosas rejas, (que aunque no lo entendamos tienen su significado). Y allí estaba ella, radiante, guapa, como una novia el día de su boda. Y es que tiene al Mejor de los novios.

Todo el mundo se le acercó entre lloros, sonrisas de alegría, voces de ¡valiente!, ¡enhorabuena! ESTABA COMO SIEMPRE. Y es verdad, la decisión que ha tomado es muy fuerte, impactante, en un mundo dónde lo que prima es el gusto y placer a uno mismo, ¿cómo una persona se pisa y se entrega a Dios? ¿Y los que nos quedamos qué?, familia, amigos, etc. ¿La perdemos?

Y ES FELIZ

¿Acaso no compensa su Felicidad por el gusto egoísta de tenerla con nosotros? Ella es Feliz, reza por todos nosotros, su corazón viaja cada día con sus padres, hermana, familiares y amigos. De qué tenemos que llorar si no es de alegría, y qué tenemos que celebrar si no es su generosidad y Felicidad.

No os cuento esto para nada, sino para que recéis por ella, por su fidelidad y por su familia.