El alma de todo apostolado

Autor: Dom. J.B. Chautard

“Id al mundo entero y predicad el Evangelio a toda la creación” (Mc 16, 15-20), esta es la principal cuestión que esta obra pretende exponer: la vida de un cristiano no tiene sentido si no cumple con el mandato de Cristo de acercar a Dios a todas las personas.

Un cristiano no puede ser un buen cristiano a menos que trabaje en su misión activa de apostolado en medio del mundo. Pero por otro lado si no cuidase su propia alma, si no cuidase su relación con Cristo, en primer lugar no podría acercar a los otros al Dios que no conoce, y además terminaría por agotarse. Para realizar un verdadero apostolado el cristiano debe ser verdaderamente un sarmiento unido a la vid ya que los frutos dependen exclusivamente de la unión ya que sin la savia que emana de la vid, los sarmientos se secan. Estos son las dos misiones de un cristiano: 1)Ser santo, y 2)Hacer [a otros] santos; y ambos principios se reclaman mutuamente: sólo se pueden hacer santos en la medida que somos santos, pero sin hacer santos no podemos ser santos.

La solución final a esta cuestión es que el cristiano (especialmente el sacerdote) no puede ser únicamente canal de las gracias divinas, sino que en su vida interior debe sobreabundar la gracia y la doctrina que se derramará sobre el resto de personas que estén en relación con Él, así el cristiano, más que río o canal, debe ser estanque o lago.

De este modo el autor pretende combatir una tendencia que durante su vida y ministerio se esbozaba, pero que es una tentación constante de los cristianos durante todos los siglos, y especialmente en el mundo de hoy en el que se valora el “llegar a Hacer algo” y se desprecia el “llegar a Ser algo”, el convertirse en un tipo de persona determinada, en otro Cristo. Esta tentación es el activismo (llamado “americanismo” en la época del autor), que consiste especialmente en centrarse en el trabajo activo que se puede realizar para los otros pero sin fundamentarlo en la vida espiritual, y que siempre acostumbra a terminar en el trabajo activo en detrimento de la vida interior.

Esta obra aborda esta cuestión centrándose en primer lugar en la directa proporción de las obras y frutos del apostolado respecto la vida interior y en segundo lugar los medios que Dios ofrece a todos los hombres para reafirmar nuestra fe y confianza en Él y finalmente en los medios sobrenaturales en los fue asentar todo apostolado. Por este motivo puede parecer que el autor desprecia los medios humanos de evangelización como la televisión, radio, internet, redes sociales… No obstante lejos de rechazar la importancia de estos medios, el autor pretende concienciar que estos no son el fundamento no lo esencial de un fructífero apostolado: de nada sirve una cadena de radio, o una página web, si no se construye sobre una sólida y profunda vida interior, en la que nuestra misión evangelizadora debe arraigar.

Recomendamos este libro ya que es necesario concienciarse de la necesidad para un cristiano de hacer apostolado,  pero a la vez es fácil caer en la tentación del activismo, por esto sin duda esta obra es para cualquier lector camino seguro para fundamentar su actividad apostólica.

Para aquellos que deseen leer este libro, les remitimos a la siguiente página web dónde podrán encontrar la obra entera:

http://moimunanblog.files.wordpress.com/2011/04/abad-chautard-el-alma-de-todo-apostolado11.pdf