Joven deportista español al frente de la sección Iglesia y deporte del Pontificio Consejo.

El Vaticano ha elegido al deportista español Santiago Pérez de Camino, bisnieto del fundador del Real Madrid como nuevo responsable de la sección “Iglesia y Deporte” del Pontificio Consejo para los Laicos.

Así lo ha anunciado hoy la agencia ACI en su periódico digital, a quienes Santiago Pérez ha explicado que “Si tuviera que destacar una virtud del Papa en relación con el deporte sería su constancia, su afán y su fuerza de voluntad, porque a pesar de sus 76 años de edad tiene más fuerza que ningún otro en el Vaticano”. Esta declaración hecha por Pérez en una entrevista de la citada Agencia el pasado  1 de Julio, en la que además ha añadido el joven deportista que “Espera desarrollar el estudio de los valores en el deporte y ayudar a que el deporte se convierta en un medio y no un fin para servir al Papa Francisco en su llamado a la Iglesia de salir de sí misma e ir hacia las periferias.

Esta no es para el joven deportista, aficionado entre otros deportes al fútbol, tenis, escalada, esquí, natación o atletismo, la primera aportación que hace a la Iglesia, ya que ha colaborado durante 10 años en la pastoral juvenil de la diócesis de Madrid con diversas responsabilidades, así como destacar su trabajo a nivel nacional como responsable de la Oficina de visados en la Secretaría General de la Jornada Mundial de Madrid 2011.

 

El propio Pontificio Consejo para los Laicos se define como “un dicasterio de la Curia romana al servicio de los fieles laicos”. Fue creado por Pablo VI en enero de 1967.

Es guiado por un presidente con la ayuda y asistencia de un secretario. El Comité de presidencia lo componen cardenales y obispos que se reúnen de forma periódica para discutir las cuestiones de mayor importancia para los temas relacionados con su consejo. Los miembros son 32 obispos, sacerdotes pero principalmente laicos, hombres y mujeres de todos los rincones del mundo, que se encuentran una vez al año en una asamblea plenaria para afrontar los temas más urgentes para la vida y misión de los laicos.